
Los cursos acreditados con créditos CFC son la forma más habitual de sumar puntos en el apartado de formación de las bolsas de empleo y las oposiciones de sanidad. Pero no todos los cursos valen lo mismo, no todos los créditos cuentan y hacer cursos sin mirar el baremo es una forma muy común de gastar dinero sin subir un solo puesto. Aquí te explicamos qué es exactamente un curso CFC, cuánto puntúa cada crédito en algunos baremos reales, dónde encontrar cursos gratuitos y cómo elegir los que de verdad te suman.
Son cursos que ha evaluado y acreditado la comisión de formación continuada de una comunidad autónoma, dentro del sistema común del Sistema Nacional de Salud que coordina la Comisión de Formación Continuada de las Profesiones Sanitarias. Las siglas CFC vienen de esa comisión. La acreditación tiene validez en toda España, así que un curso acreditado en la Comunidad Valenciana vale igual en Andalucía o en Madrid.
Para acreditar un curso, la entidad que lo organiza presenta el programa, los objetivos, los docentes, la duración y el sistema de evaluación, y la comisión le asigna un número de créditos. Por eso un curso acreditado siempre tiene un número de expediente y un diploma que indica los créditos concedidos. Si un curso dice estar «pendiente de acreditación», todavía no lo está.
Un crédito no equivale a un número fijo de horas. La comisión lo calcula combinando la duración del curso con una evaluación de su calidad (objetivos, metodología, evaluación, organización), y por eso dos cursos de 100 horas pueden tener un número de créditos distinto. Es habitual ver, por ejemplo, cursos online de 100 horas con algo menos de 7 créditos.
Lo que sí suele ser fijo es lo que vale cada crédito en un baremo concreto, y eso es lo que te interesa. Lo vemos en el apartado siguiente. Cuando el diploma no indica las horas, muchos baremos aplican la equivalencia de un crédito por cada 10 horas para convertirlos.
Cada servicio de salud tiene su baremo, y conviene leerlo antes de matricularse. Dos ejemplos reales muestran lo distintos que pueden ser.
En la oposición de enfermería del SAS de 2025, cada crédito CFC vale 0,15 puntos, con 0,05 más por crédito si el curso se hizo en los dos años anteriores a la convocatoria (hasta 2 puntos extra). El apartado de formación continuada llega a 42 puntos de los 100 de la fase de concurso, pero solo se valoran 525 horas al año (52,5 créditos) de formación acreditada. Los cursos sin acreditar puntúan muy poco: 0,013 puntos por hora y solo si los imparten determinadas entidades.
En la bolsa del SESCAM, la formación continuada se valora por horas, a 0,1 puntos por hora, con un tope de 100 puntos al que se suman 10 por cada año. Allí, un curso de 100 horas son 10 puntos, lo mismo que 100 días trabajados en la misma categoría, que se valoran a 0,1 puntos por día.
Las dos cosas que más se olvidan son los topes y la fecha de corte. Si en un año haces más horas de las que el baremo admite, el exceso no cuenta, así que es mejor repartir los cursos. Y cada bolsa revisa los méritos hasta una fecha concreta: un curso que termina un día después entra en la siguiente actualización.
La principal es que puntúan. La mayoría de los baremos valoran sobre todo la formación acreditada y dan muy poco, o nada, a la que no lo está. Además, la acreditación garantiza un mínimo de calidad, porque una comisión ha revisado el programa y el sistema de evaluación, y los créditos se reconocen en todo el país.
También tienen ventajas prácticas: casi todos se hacen online y a tu ritmo, y los hay sobre prácticamente cualquier tema de tu categoría. La contrapartida es que la oferta es enorme y desigual, y que es fácil acabar pagando por cursos que tu bolsa ya no te va a valorar.
Te matriculas en la plataforma del proveedor, que te da acceso a un aula virtual con el temario en PDF o en vídeo, y lo estudias a tu ritmo dentro del plazo de la edición (normalmente, uno o dos meses). Cada tema suele terminar con un test, y para aprobar hay que superar un porcentaje mínimo de respuestas correctas, que suele estar entre el 70 y el 80 %. Al cerrar la edición, el proveedor emite el diploma con los créditos.
Fíjate en la fecha que figura en el diploma, que es la de la edición y no la del día en que terminas, y en que el curso tenga plazo suficiente para acabar antes de la fecha de corte de tu bolsa.
La comisión exige que todo curso acreditado tenga objetivos definidos, contenidos relacionados con ellos, un sistema de evaluación de lo aprendido y un control de la participación. En los cursos online eso se traduce en los temas, los tests de cada módulo y el registro de accesos de la plataforma, a veces con tutorías por correo o foros. En los presenciales, en el control de firmas y en una prueba final. Si un curso no tiene ninguna evaluación, es difícil que esté acreditado.
Hay cursos acreditados para casi todas las profesiones sanitarias y sobre casi cualquier tema, desde la atención en urgencias o los cuidados paliativos hasta la farmacología, la seguridad del paciente o la investigación. Para elegir, lo que importa no es tanto el tema como que esté relacionado con las funciones de tu categoría, porque es lo que piden los baremos. Un curso de suturas le puntúa a una enfermera, pero difícilmente a un técnico de rayos.
Hay además materias transversales que los baremos suelen aceptar para cualquier categoría. El del SAS, por ejemplo, obliga al tribunal a valorar cursos de prevención de riesgos laborales, protección de datos, igualdad, violencia de género, comunicación, seguridad del paciente, bioética, calidad, investigación y estadística o reanimación cardiopulmonar, entre otros. Son una buena opción cuando no sabes si un curso más específico te lo van a aceptar.
Ten en cuenta que la acreditación CFC está pensada para las profesiones sanitarias, incluidos los técnicos. Para celadores y personal de gestión y servicios, lo habitual son los cursos de los planes de formación de las administraciones, de los sindicatos o de las universidades, que el baremo valora por horas.
Muchos sí, y conviene buscarlos antes de pagar. Los servicios de salud tienen planes de formación para su personal, con cursos acreditados gratuitos, aunque suelen estar reservados a quien está trabajando en ellos. Los colegios profesionales de enfermería, fisioterapia y otras profesiones ofrecen cursos gratuitos o muy baratos a sus colegiados, y los sindicatos del sector sanitario organizan formación acreditada para sus afiliados, a menudo dentro de los planes de formación de las administraciones públicas.
Los cursos de pago de academias y plataformas privadas son la opción más rápida, con muchas ediciones al año. Si optas por ellos, compara el precio por crédito, no por curso, y comprueba que no repites contenidos que ya tienes: dos cursos casi iguales pueden darte problemas en la baremación.
Empieza por tu baremo. Mira cuánto vale cada crédito o cada hora, cuál es el tope del apartado de formación y cuánto llevas ya. Si estás cerca del máximo, seguir haciendo cursos no te sube en la lista y te conviene sumar en otros apartados, como los pósteres, las comunicaciones o los capítulos de libro, que puntúan en investigación.
Si todavía tienes margen, elige cursos relacionados con tu categoría o de materias transversales, acreditados (con número de expediente y créditos en el diploma), con fecha de diploma anterior a la fecha de corte y repartidos para no pasarte del tope anual de horas. Y guarda todos los diplomas en digital: los vas a necesitar en cada actualización de méritos.
El curso debe indicar qué comisión lo ha acreditado, con cuántos créditos y con qué número de expediente, y el diploma tiene que recoger esos mismos datos junto con el logotipo o la mención de la comisión. Si tienes dudas, pide al proveedor el número de expediente y consúltalo con la comisión de formación continuada de la comunidad autónoma que lo acreditó.
Depende del baremo. En la oposición de enfermería del SAS de 2025, 0,15 puntos por crédito (0,20 si el curso es de los dos últimos años). En la bolsa del SESCAM se cuenta por horas, a 0,1 puntos por hora. Lo que no es fijo es la equivalencia entre créditos y horas, porque el crédito se calcula también según la calidad del curso.
Son actividades de formación continuada para profesionales sanitarios acreditadas por la comisión de formación continuada de una comunidad autónoma, dentro del sistema del Sistema Nacional de Salud. Tienen créditos, validez en toda España y un diploma con número de expediente.
En la oposición de enfermería del SAS de 2025, 10 créditos son 1,5 puntos, o 2 si los hiciste en los dos años anteriores a la convocatoria. En un baremo que valora por horas, como el del SESCAM, depende de las horas que figuren en el diploma: con la equivalencia habitual de 10 horas por crédito, serían 100 horas y 10 puntos.
Si ya tienes la formación cerca del tope de tu bolsa, el siguiente paso para subir puestos suele ser el apartado de investigación. En postercongreso te ayudamos: te proponemos un tema relacionado con tu categoría, buscamos la información y la bibliografía y desarrollamos el póster de congreso científico, la comunicación oral o el capítulo de libro. Escríbenos por WhatsApp.